Fiestas Patronales en honor a San Agustín.

San Agustín: 28 de agosto.
Fiestas Patronales: 27 – 29 de agosto.
Semana Cultural: 22 – 26 de agosto aprox.

Las Fiestas en honor a San Agustín, patrón de Lobras, se celebran a finales de agosto, y rodean dos actos principales: la Procesión y la Misa de San Agustín.

En la Procesión, se saca la imagen de San Agustín en andas por las calles del pueblo, cargada normalmente por 4 varones, y acompañada por toda una multitud que es difícil incluso de imaginar en un pueblo de este tamaño. Junto al Santo, se saca una imagen de la Virgen, cargada normalmente por 4 mujeres. Como es tradicional, encabeza la Procesión el párroco junto con la Corporación Municipal, y la cierra una banda de música con las típicas marchas de procesión. Al finalizar la procesión, con el Santo y la Virgen ya dentro de la iglesia, la gente entra y se canta el Himno a San Agustín:

Agustín, santo, sabio y fundador
de la Iglesia defensor,
a tu pueblo de Lobras guárdalo,
a tus hijos queridos defiéndelos
a tus hijos queridos defiéndelos
a todos sálvanos.

Oye pues nuestra pobre oración
y alcanza del Señor
que nos libre del mal y del error,
pues en ti confiamos con sincero amor,
con muy sincero amor.

Con suspiros, lágrimas y oraciones
tu madre Santa Mónica apartó
del error tu corazón
y alcanzó del Señor tu conversión
tu conversión.

Guía pues nuestros pasos Agustín
por el camino del bien
y consigamos victoria hasta el fin.
Que todos entremos en la gloria.
Así será.

Agustín, santo, sabio y fundador
de la Iglesia defensor,
a tu pueblo de Lobras guárdalo,
a tus hijos queridos defiéndelos
a tus hijos queridos defiéndelos
a todos sálvanos,
a todos sálvanos.

 

La Misa de San Agustín se celebra el día 28 en torno al mediodía, y se cierra también con el Himno de San Agustín. El día 29 se celebra la Misa en honor a Santa Mónica, madre de San Agustín.

Los encargados de organizar los festejos son los “Mayordomos”, un equipo de 4 personas elegidas por el equipo del año anterior y encargadas, por tanto, de elegir a los Mayordomos del año siguiente.

Durante la Semana Cultural y las fiestas, el pueblo se llena de gente, y se realizan multitud de actividades para todos, desde los pequeños hasta los más mayores, y Lobras se convierte en todo un ejemplo de convivencia, de familiaridad y de cooperación.

 

Fiestas Patronales en honor al Señor de la Ascensión.

Día de la Ascensión (normalmente en mayo).

Las fiestas patronales de Tímar se celebran el Día de la Ascensión, 40 días después del Domingo de Resurrección. En ellas se saca en procesión a los patrones del pueblo y se organizan verbenas y actividades varias.

Con respecto a las verbenas y la Procesión, existe una anécdota de primeros del s. XX, que citamos a continuación de un texto recuperado por Juan Manuel Jerez Hernández:

“Por aquella época, el cura titular del pueblo era muy poco dado a fiestas y bailes, negándose a que éste se celebrase en la puerta de la iglesia amenazando con no permitir sacar al ‘Señor’ en procesión; los vecinos, haciendo caso omiso a sus amenazas, celebraron el baile y cuando el cura se negó a procesionar la imagen, los vecinos sin dudarlo sacaron la vieja figura, que se guardaba en una de las casa de la parte alta del pueblo. 

Al año siguiente se volvió a repetir la historia, pero en esta ocasión el cura amenazó con irse del pueblo llevándose al ‘Señor’ con él. Los vecinos volvieron a celebrar el baile, confiados en que el cura, solo, no podría llevarselo. En medio del baile se abrieron las puertas de la iglesia, reuniéndose expectantes todos los vecinos alrededor para así impedir los actos del cura, cuando este apareció iba, con total recogimiento, ocultando bajo su sotana la “custodia”, a lo que los vecinos exclamaron tranquilizados: ¡Bah!… ¡Pero si ese no es el ‘Señor’!…”

Antiguamente se realizaban escenificaciones de moros y cristianos, en las cuales los ejércitos moros comenzaban venciendo a los cristianos para ser, finalmente, derrotados por éstos.

 

Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Asunción.

Fin de semana más cercano al Día de la Asunción (agosto).

Con motivo del Día de la Asunción, se celebran en Tímar estas fiestas patronales. Por ser a mediados de agosto, son más concurridas que las del Señor de la Ascensión, pues en estas fechas vacacionales vuelven al pequeño pueblo multitud de personas que actualmente no residen allí.

Al igual que en las Fiestas de la Ascensión, se saca en procesión a los patrones por las calles del pueblo y se realizan verbenas y diversas actividades.

 

Fiestas en Honor a San Agustín en Los Morones

Último sábado de julio.

En la cortijada de Los Morones se realiza una fiesta en honor a San Agustín a finales de julio, en la que son típicos los buñuelos con chocolate y los cantes de algún trovo local.

Ese día se saca en procesión la imagen de San Agustín desde la pequeña ermita.

Fiesta de San Marcos.

La Asociación Cultural Acequia de los Castaños ha recuperado la fiesta de San Marcos del día 25 de abril, también llamada Fiesta de los Hornazos o “Merendica”. En ella, todas las familias se van a comer al campo, donde no falta el salchichón de la matanza, los hornazos, las aceitunas aliñadas con tomates secos y el vino de la cosecha.

Es costumbre “matar el diablo” para alejar los elementos o espíritus negativos. Para ello, se corre detrás de una mata (lechetecna) hasta deshacerla dándole palos.

Fragmento del Poema de San Marcos

El día de San Marcos, un memorable día

Los parientes y amigos salen de Romería

“A matar al diablo”, anuncian a porfía

Pero el demonio huye de tan sana alegría.

 

Mercadillo Tradicional.

Tradición recuperada por la Asociación de Mujeres “Las Moreas” y la Asociación Cultural “Acequia de los Castaños”. Se hace el último domingo de Agosto, durante la semana cultural. En este mercado, cada vecino vende o intercambia (a modo de trueque) lo que produce o elabora. Se intenta recordar también a la persona que iba de casa en casa (o de cortijo en cortijo), recogiendo o intercambiando productos, al que le llamaban recobero.

 

 

La Fiesta de la Siega y las Parvas.

No se trata de una festividad como tal, sino más bien de la alegría lógica por el final de las labores agrícolas, con el bullicio y el trasiego continuo que ocasionaba la recolección del grano y la trilla del mismo en las eras. En ellas todo el pueblo cooperaba, con el jolgorio propio de quien, por fin, recoge el fruto de tan duro trabajo.

En los últimos años, se ha recuperado esta tradición, realizándose a mediados de agosto (tal como estás pensando, el calor aprieta en sobremanera) en la era del pueblo, con muy buena acogida por parte de los vecinos y visitantes.

 

La Matanza.

En Lobras, al aproximarse la Navidad, aún huele a matanza, a cebolla cocida para las morcillas, a leña de almendro bajo las calderas. Aún se mantiene la tradición en muchos lugares en los que, con el mismo primor de antaño, se seleccionan las especias que darán ese sabor especial a todos los elaborados del cerdo. Con las carnes se elaboran chorizos, longanizas, salchichones, y morcillas, todo hecho con amor y tiempo, el tiempo que precisan las buenas cosas para explotar en el paladar y crear, no sólo sabores, sino también vivencias, algo que “en buena compañía y en la contemplación de un paisaje alpujarreño el algo casi espiritual”.

La Asociación Cultural Acequia de los Castaños realiza todos los años un día de convivencia, recordando y manteniendo la gastronomía tradicional y recuperando las costumbres de nuestros padres y abuelos.